Rotación de menús y equilibrio nutricional

En la naturaleza nadie come exactamente lo mismo todos los días. La rotación de proteínas e ingredientes permite que, a lo largo del tiempo, el cuerpo reciba un abanico más amplio de nutrientes. Con viandas estandarizadas, cada receta está pensada para cubrir las necesidades diarias, pero la combinación a lo largo de semanas suma todavía más.

Alternar entre pollo, carne vacuna y cerdo ayuda a prevenir monotonías, favorece un mejor perfil de aminoácidos, grasas y micronutrientes, y puede contribuir también a que el perro se mantenga interesado en la comida. Lo importante no es que cada plato individual sea “perfecto”, sino que el conjunto de lo que come en el día y a lo largo de los días resulte equilibrado.